12 de Enero de 2012
Voy a intentar resumir un poco esta entrada y las próximas
dos… y porqué, pues porque tengo pendientes las tres y no me acuerdo mucho,
además de que las quiero terminar para tener este blog, que tan buenos momentos
me ha ofrecido, al día. Aunque bien es cierto, que últimamente anda de capa
caída, bien sea porque nos hemos tirado más a la bici, porque el invierno
madrileño no ha acompañado mucho o porque quizás, entre nosotros mismos, nos
cuesta más ponernos de acuerdo… ¿dónde han quedado aquellas salidas que éramos
ocho o diez?. El caso es que he visto que hoy a pesar de estar metidos en pleno
mes de abril, ha estado nevando en varios puntos de España, incluida nuestra
querida Sierra madrileña y me he puesto nostálgico.
Bueno, vamos al lío. El caso es que para esta salida, a
pesar de lo dicho antes, no es que fuéramos pocos precisamente. Se habían
apuntado Dani, Lucas y la Mari, que no suelen venir habitualmente, además
Jorge, Toni, Yon y el menda. Yon y Toni, tenían prisa y querían estar en Madrid
antes de las 14:00, así que habíamos descartado Montón de Trigo y nos habíamos
decantado por Navacerrada, subiendo a Bola y si nos daba tiempo acercarnos a
Maliciosa. Como apenas había nieve, yo prefería Montón de Trigo, ya que es más
inhóspito y menos transitado por mis odiados domingueros, pero no podía ser.
En coche, nos pusimos en el puerto de Navacerrada, con Uke y
el Odín, que también se apuntan a un bombardeo jejeje, desayunamos en el bar
“dos Castillas” y dispuestos a subir para arriba. A pesar de contar con un buen
día, en el puerto, recién salidos del coche, siempre hace rasca, así que en
seguida para arriba. En lugar de subir hasta Bola del Mundo, por la pista
asfaltada, cogimos un camino, que sube a media ladera, entre las casas que hay
en la falda de Bola, donde a Yon, siempre le encanta hablarnos de su etapa de
Cruz Roja, currando “de gratis”, como cualquier “Juanito” de prote jajaja (no
te enfades Yon, que nos encanta escucharte).
A buen paso, acabamos saliendo al asfalto, para encarar los
últimos metros hasta las edificaciones de las cumbres y las inconfundibles
antenas rojas y blancas. En este tramo, había bastante hielo, muy duro y que
nos dejó momentos divertidos por los resbalones. Una paradita para las fotos,
para que yo realizase unas llamadas y para la Maliciosa. Hay que descender
hasta el collado donde se encuentra el viejo pluviómetro, para encarar las
últimas pedreras, que te llevan hasta la cumbre de la “Mali”, a la que hemos
asediado por todas sus vertientes y que incluso, en una de esas intentonas, no
nos dejó conquistarla.
En la cumbre, tradicional foto con la bandera y rápido para
abajo. Toni, Yon y Dani, apretaron el paso y bajaron a muy buena velocidad.
Mientras que Jorge, Lucas, Maribel y yo, nos lo tomamos, con más relax,
descendiendo primero a Bola y luego por la pista asfaltada, atrochando un poco
al final, para llegar nuevamente al Puerto de Navacerrada.
PD: Quiero agradeceros a todos especialmente esta salida. El
día que la realizamos, como sabéis la mayoría de vosotros, estaba esperando
noticias, sobre unas pruebas que le había realizado a Noa. Finalmente fueron
buenas noticias, pero estas horas en la montaña, me sirvieron para evadirme y
dejar de pensar en ello… Muchas gracias a todos!!!
PD2: Perdón por las fotos, pero como ya he dicho, tenía la cabeza en otra cosa y sólo he encontrado la de arriba, que es la Bola del mundo vista desde las faldas de Maliciosa

No hay comentarios:
Publicar un comentario