studiar jejeje. Total que entre unas cosas y otras nuevamente ibamos a ser cinco, eso sí, Toni y yo seguimos al pie del cañón... no sé que va a ser de las salidas cuando se acerque mi paternidad.Bueno, camino nuevamente de Cercedilla, esta vez sin rodear mucho y dejando a un lado el tour por la m-30, a eso de las 08:30 estábamos hincándonos nuestras tradicionales tostaditas en un bar que promete como nueva sede cercedillana... Sobre las 09:15 y tras aparcar en el segundo de los aparcamientos de Majavilán (1357 m.), después de la puesta de largo (pantalones de kale-borroka, camisetas térmicas, segundas capas, terceras, gafas, gorros, orejeras... en fin, to´ la parafernalia) nos poníamos en marcha, con nuestras mochilas a la espalda, enfilando la Calzada Romana.

Lo que hace 15 días era un manto blanco, se había convertido en un manto de piedras (la calzada) por entre las que bajaba de una manera exagerada, un agua, fruto del deshielo de la nieve, que un poco más arriba, como vereis en las fotos, sí que se acumulaba. A medida que ibamos avanzando por la Calzada, algo más arriba del Puente de Enmedio, esa nieve, obligaba a buscar los laterales y evitar así pisar algún bloque de hielo que aseguraba el resbalón.
Bueno, pues poquito a poco, o mejor dicho, mucho a mucho, porque hay que ver que ritmo, joder, yo no sé si esta gente se apuesta algo o no, pero poco a poco entre Jon y el Toni nos fueron dejando al largo y a mí rezagados y finalmente y algo más que rezagado, acabe quedándome
yo... en todas las salidas, sin falta, hay una caída (que luego os narraré) y alguien que rompe, pues bien, ese fuí yo, ya desde la Calzada fuí a remolque y así me mantuve durante toda la ruta y es que ya lo dijo el Largo a los veinte minutos: -"Yo creo que vaís muy rápido ¿no?" Bueno que me lio, que a eso de las 10:10, llegamos al Pto. de la Fuenfría (1792 m.) como podéis ver, en algo menos de una hora, una vez más, habíamos pulverizado las previsiones de cualquier página web sobre la Calzada, que la suelen poner en 1 hora y media más o menos.Bueno, datos y tira
das de pisto a parte, tras un momento de duda, algo de agua y la bota de vino que Toni inauguraba para esta salida, conseguí enfilar el camino concreto y es que hay que tener en cuenta que en el Pto. de la Fuenfría, se encrucijan al menos seis rutas, pero bueno, justo a la izquierda, desde la Calzada, dejando a la izquierda el Camino de la República hacia Marichiva y a la derecha, el Camino de Santiago madrileño hacia Segovia, que está cerrado por una valla, sube un pequeño sendero, que con la nieve no se veía muy bien y que avanza a través de un pinar en el que hay que tener cuidado de seguir las marcas blancas y amarillas y algún que otro hito. En cualquier c
aso, como el nuestro, lo único que puede pasar es que nos desvíamos de este sendero y que la ascensión la hagamos un poco a trocha, pero es dificil perderse, ya que hay que enfilar siempre hacia arriba, buscando la cumbre y eso que la espesa niebla, apenas nos dejaba verla. Bueno, ya con algo más de nieve (yo eche de menos los guetres que me puse en la cima), a eso de las 10:50 estábamos en la cima del Cerro Minguete (2026 m.) el primero de nuestros objetivos del día. Hicimos un pequeño (muy pequeño) tentempié, algo de chocolate, agua y la botita de vino, que seguro que no falta en las venideras, y enseguida seguimos, ya que el tiempo no acompañaba y aún nos quedaba el segundo Para subir al Montón de Trigo, primero hay que descender desde Cerro Minguete unos 200 m. de distancia, en dirección Norte, hacia el Collado del mismo nombre (1992 m.). La niebla, que nos había acompañado durante toda la ruta, se despejó, para dejarnos ver, aunque sólo fuese durante unos segundos, la mole de unos 200 m. de altura, que desde el Collado Minguete, se nos presentaba por encima de nuestras cabezas, como advirtiéndonos de lo que aún nos quedaba. Cómo he dicho anteriormente, sólo fueron unos segundos, los mismos que utilizamos para
No recuerdo a que hora alcanzábamos la cima del Montón de Trigo (2156 m.), estaba tan cansado que no pude ni sacar el móvil para mirar el reloj, además el cielo estaba cada vez más furioso, quien sabe si le molestaba que estábamos cada vez más cerca de él, pero nos mandaba un viento casi insoportable, que hacia que costase hasta mantener la verticalidad. Unos minutos en la cumbre, las fotitos de
rigor (imaginaros el viento que hasta volcaba la cámara cuando la poníamos en automático) y de inmediato para abajo. No puedo explicar lo que uno siente cuando llega arriba, ya sé que es un poco de "flipador" ponerse así por algo más de 2000 m. pero si has sufrido tanto, como lo hice yo hasta llegar arriba, la sensación de superación y de éxito es enorme y no me extraña que haya gente que haya perdido la vida, cuando se ha visto tan cerca de una gran montaña y ha querido llegar hasta la cumbre, extrapolándolo a nuestros 2mil y pico metros, se traduce en una gran emoción, cuando llego y veo a Jon, grabándome con la cámara y diciendo, no sé si va a oir algo con este viento, llego arriba y me abrazo al Largo y le choco la mano al Toni... ya está conseguido... una gran sonrisa inunda mi rostro entre una respiración y otra.Al rato nos pusimos de nuevo en marcha, ascendimos nuevamente el Cerro Minguete, para sin pararnos, descender hasta el Pto. de la Fuenfría, aquí si que en ocasiones, medio corriendo medio saltando, y aquí sí, fue cuando Juanmi pilló y beso la nieve, no puedo describíros bien la caída, porque la ví algo de lejos, pero una vez más se cumplieron las tradiciones y alguien se cayó.
Al llegar al pto. de la Fuenfría, podíamos descender nuevamente por la Calzada hasta el coche, pero personalmente a mí, me gustan las rutas lo más circulares posibles y no volver por un camino, rec
ien andado, así que enfilamos el camino de la República hacía la derecha (mirando al valle) y en un par de Km. más o menos, por un camino que en falso llano cubierto de nieve y tras cruzar la Fuente del Infante, nos ponía en el Collado de Marichiva (1760 m.). He de decir para no faltar a la verdad, que este último tramo quien más lo sufrió, fue Juanmi, aunque no por el cansancio, sino por una mala elección de calcetines o unos cordones mal apretados, que le habían provocado dos grandes ampollas en ambos talones.Desde este collado, a la izquierda, sale un camino, marcado por puntos rojos, llamado oficialmente el Poyal de la Garganta, pero que recibe muchos otros como el del "Poyal" a secas o el del "Poyalejo", que de forma aún más vertiginosa que la Calzada, desciende hasta el Hospital de la Fuenfría, pero del que nosotros, unos metros antes de llegar hasta éste, nos desvíamos para dar a parar justamente al Parking de Majavilán donde nos esperaba nuevamente el coche.
Eran las 14:00 más o menos cuando nos estábamos poniendo ropa sequita y estirando para evitar lesiones... 4:45 aprox. contándo las paradas (muy buena marca), en las que nos habíamos pulido una rutita de lo más completa.
Me despido, no sin antes desearos buena semana de curro y esperando que la próxima vez seamos aún más, que esto empezó como una pequeña excursión y ya van cinco salidas completas y dos a medias y el grupo va cogiendo forma. Un saludo a todos y nos vemos en la cumbre.
PD: cómo me he extendido algo en la ruta, no voy a deciros como nos pusimos en la Cruz Blanca.
PD2: os podéis imaginar como lo pasé, que apenas hice fotos, de ahí la escasez de éstas. Cuando Juanmi y Jon me manden las suyas las cuelgo y quito este posdata.